blog

DE DESIERTO A JARDÍN

En los próximos meses vamos a realizar uno de los proyectos que más nos satisface: transformaremos una cubierta “dura” (de cemento) en un huerto y jardín, en pleno centro de Barcelona.

La finca situada en la calle Consell de Cent 323, del Eixample barcelonés, es un edificio como tantos de este característico distrito, con más de 100 años de antigüedad, que desde 1939 alberga la Escuela Pérez Iborra, que cuenta con más de 400 alumnos, con edades de 2 hasta 17 años.

Todos los habitantes de una ciudad tan densamente edificada como Barcelona, demandan más espacios verdes, naturalizados, para poder compatibilizar los beneficios de la concentración de servicios de una gran ciudad con los beneficios del contacto con la naturaleza, y más, tratándose de una escuela. Y precisamente ésto es lo que conseguiremos con nuestro proyecto de cubierta verde.

Transformando los casi 480m2 de la actual cubierta de cemento y rasilla cerámica en una espacioso huerto urbano y una amplia zona ajardinada, no sólo reutilizamos un espacio abandonado, sin más uso que el propio de una cubierta (protección de los agentes atmosféricos y soporte de antenas de TV), sino que lo convertimos en un nuevo espacio de uso con grandes beneficios para toda la comunidad: un espacio que contribuye a retener contaminantes atmosféricos, a disminuir la escorrentía del agua de lluvia, a mantener y mejorar cierta variedad ecológica, a mejorar el aislamiento térmico de las viviendas de la última planta, a captar CO2 de la atmósfera y a producir un poco de electricidad de forma sostenible.

Y por supuesto, supone dotar al edificio de un espacio “vivo” para disfrute de todos sus ocupantes, en especial, los alumnos de la escuela, que podrán aprender, viéndolo y tocándolo con sus propias manos, todo sobre plantas, insectos, transformación energética, ciclo del agua, nutrientes… que hasta ahora sólo podían ver en fotografías desde sus aulas. Con la nueva cubierta verde, no sólo recibirán explicaciones sobre como crecen las plantas, sino que podrán plantar sus propias hortalizas, verlas crecer y consumirlas en el entorno escolar, con todas las ventajas que conlleva un aprendizaje práctico en un entorno agradable.

Este proyecto, uno de los 10 ganadores del concurso de cubiertas verdes organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, dispone, no sólo de los requerimientos típicos de estas instalaciones, como pueden ser las diversas capas de impermeabilización, sustrato y plantas (que proporcionan una durabilidad muy superior de la impermeabilización tradicional de la cubierta) si no que además contará con diversos depósitos de recogida de agua pluvial para tener un riego sostenible; contará con diversas placas fotovoltaicas para disminuir el consumo eléctrico de la finca; habrán dos tipos de huerto: uno de tierra, tradicional, y otro hidropónico, que contribuirán de diferente manera a la mejor formación de los alumnos, tanto en sus conocimientos botánicos como de hábitos alimenticios. También se instalará un pequeño “hotel” de insectos que evitará la proliferación de insectos que pudieran constituir plagas perjudiciales para las plantas, a la vez que permitirá ver la relación entre los diferentes seres vivos.

Con esta transformación no se va a realizar sólo un cambio estético en un edificio, sino que se va a ir mucho más allá, creando un nuevo uso, que a su vez, producirá un cambio de perspectiva en las personas: se puede mejorar la calidad de vida sin renunciar al resto de calidades que ofrece una ciudad.

La tecnología actual nos permite compatibilizar todas las demandas planteadas a un coste más que razonable.

 

Jaume Ferret

Coordinador proyectos cubiertas verdes

Deja un comentario